¿Qué singifica?
Es la
intención de cumplir una promesa eterna y un nivel de compromiso real y romántico entre
tú y tu pareja. A pesar de que el anillo no es un requisito indispensable para comprometerte, es una costumbre, sin embargo, puede ser cualquier objeto apreciado
por ti y por tu novio. Claro, que un anillo no hace al compromiso, lo que importa son las palabras, los hechos y actitudes que los unan siempre.
Su historia
El uso del anillo de compromiso surgió a partir de la antigua creencia
de que la novia debía lucir un anillo en
el dedo anular de su mano izquierda porque por este dedo cruzaba una
vena que llegaba directamente al corazón.
Los antiguos griegos creían que los diamantes eran fragmentos de estrellas. Algunos de ellos
incluso decían que eran lágrimas de los
dioses que se condesaban. El tamaño promedio de
un diamante de compromiso es de 0.75 quilates. Se cree
que la tradición del diamante proviene de una antigua
creencia que sostenía que su centelleo era el
latir del corazón lleno de amor.
¿Cuándo te dará el anillo?
La tradición marca que el novio entrega el anillo de compromiso en el momento en que el padre de él pide tu mano. Sin embargo, hoy en día se acostumbra dar el anillo de una manera sorpresiva y después se realiza la petición formal ante la familia de ambos.
¿Cómo debe ser el anillo?
El anillo de compromiso tradicional es de diamantes,
pero hay muchas otras gemas: como el rubí, el
zafiro, la esmeralda, la amatista o la perla. Recuerda que lo importante es el amor.
¿Cómo escoger el anillo?
Debes tomar en cuenta cuatro aspectos:
corte, claridad,
color y quilates.
El corte se refiere a la forma del diamante;
la claridad se clasifica de acuerdo a una escala que va
desde "F1" perfecto hasta "F13"
defectuoso; el color se clasifica según
una escala que va desde "D" incoloro
hasta "Y" amarillo, y los quilates
indican el peso del diamante. Consulta a un especialista.