Cuando te casas ¿qué sucede con tus amigas o amigos ?
Algunas situaciones parcen tan evidentes que nunca hablamos de ellas; sin embargo, a partir de éstas pueden surgir algunos problemas.
Cuando una pareja se casa, ambos o uno de los dos se olvidan de sus amistades; otras no aprenden a incorporar a su pareja con sus amistades y otras más no pueden dejar de verlas. Cualquier caso es extremo y deben llegar a un equilibrio.
¿Por qué sucede esto?
-Depende de la personalidad de cada uno, de su madurez, inseguridad o miedos.
-Algunas personas simplemente necesitan del apoyo y estima de los demás.
-El cambio de soltero a
casado provoca resistencia y es difícil asimilarlo.
- El
temor a dejar la juventud y a tomar nuevas responsabilidades puede causar serios problemas en una pareja. Por eso es mejor hablar del tema.
-Uno
de los dos puede seguir esta dinámica, mientras el otro no.
-Alguno de los dos no quieren que sus amigos se enojen o que les digan "aburridos" por lo que dedican más tiempo a sus amistade. Esto, sólo es consecuencia de la mala comunicación e inmadurez.
Un acuerdo
Habla con tu pareja y establezcan un acuerdo. Nadie puede cambiar su vida de la noche a la mañana y ninguno de los dos puede exigirle al otro que deje a sus amistades. Piénsalo, sería algo absurdo. Pero tampoco pueden verlos tan seguido como antes. Distribuyan su tiempo para que ambos estén satisfechos y puedan dedicarle tiempo a su matrimonio y a sus amistades.
Los amigos también cambian
Con el paso del tiempo
los amigos comienzan a hacer su vida, se casan o cambian de domicilio y
las salidas diarias se reducen. Sin embargo siempre podrán hacer nuevas amistades, en el trabajo, los vecinos, etc.
El trabajo y tu pareja
En ocasiones, el trabajo los mantiene separados
la mayor parte del día, por eso deben aprovechar el tiempo libre.
Es normal ser independiente, buscar momentos de soledad o salir con las amistades. Puede ser contraproducente pasar mucho tiempo juntos o no ceder espacio a tu pareja. Recuerda que todo exceso es malo. No debes exigirle que esté contigo cada minuto del día. Sé libre y deja que tu pareja lo sea, tampoco se trata de que se ingoren uno al otro, sólo escucha sus deseos y necesidades y dile los tuyos. Hay tiempo para todo. También debes hablar con tus amistades.
No te quejes, comprende...
Las
quejas continuas sobre lo que hace o deja de hacer tu pareja no solucionan
el problema. Por el contrario, generarán un clima turbio y es posible que él (o ella) busque
estar menos tiempo en casa. Se trata de hablar para solucionar los problemas, no de quejarse para generar más.
Si eres una novia celosa ¿Cómo evitar esto?
Procura que siempre haya comunicación, comprensión y empatía. Aprende a valorar cada momento que pasan
juntos y gratifícale por ello dándole
las gracias o diciéndole lo bien que te sietes a su lado. Ve a alguna reunión con él y con sus amigos, acompáñalo
y anímalo
o vayan juntos a algún lugar, creen sus propios espacios. Exprésale
tus necesidades para que él comience a hacer
lo mismo contigo y, lo más importante, fomenta tu individualidad, recupera
amistades, organiza comidas en casa o fuera, sé independiente y podrás comprenderlo
mejor. Recuerda que no se trata de alejarte de él.
Mi
pareja ¿y mis amigos?
A pesar de que tus amigos (as)
de toda la vida y tu novio te quieren mucho, puede
suceder que entre ellos no se lleven bien. ¿Por qué?
-Los celos o la envidia de compartirte pueden ser un motivo.
-A veces hay prejuicios
raciales, clasistas (por distinto nivel de vida o
diferente educación y formación)
-Algunas personas son menos sociales que otras.
-Algunas veces estos factores se combinan y la situación se vuelve muy difícil. No debes forzar las cosas, puede ser que con el paso del tiempo la situación mejore.
¿Cómo reaccionar ante esto?
Es probable que las dudas te asalten y que pienses que debes elegir entre tus amigos y él. Esto no es así. Debes hablar con tu pareja y con tus amistades y explicarles el por qué de tu elección, cuáles son las cualidades de cada uno y dejarles claro que deben respeter tu decisión y tus gustos. Para ello, tú también debes respetar los gustos y decisiones de los demás. si no quieres que tu pareja critique a tus amigos, no critiques a los amigos de él.