Los anillos de antaño además de tener tradición, son parte de la historia de la familia.
La costumbre se ha perdido quizá porque algunas piezas se han perdido, por el temor al extravío o que fracase el matrimonio y se pierdan, o incluso porque los usuarios originales los continúan utilizando, lo cierto es que cada vez son menos las parejas que se casan con los anillos de boda de sus abuelos.
Mientras para muchos representan objetos anticuados, ya sin brillo y casi obsoletos, para otros puede ser todo un honor portarlos ya que representan a su familia. Antiguamente las alianzas de una pareja eran regaladas al mayor de sus nietos cuando contraía matrimonio en señal de la continuación de la familia y por ende de sus tradiciones, sin embargo con el paso del tiempo la tradición se perdió y con ella muchas argollas quedaron en el olvido o enterradas en los cementerios.
Si tú y tu pareja tienen la suerte de recibir los anillos de los abuelos o incluso de los bisabuelos, tomen en cuenta que representa un verdadero privilegio portarlos, pregunten a quien se las dio, si tienen alguna historia especial, llévenlos a una joyería especializada para que les hagan una limpieza, así se verán como nuevos.
Y por último en caso de que no estén grabados, que les pongan la fecha en que se casaron los primeros dueños, además de la fecha en que ustedes se casarán.






