Aunque muchos hombres dejan que sus parejas decidan sobre los preparativos de su boda, actualmente ellos ya son parte activa de la cuenta regresiva.
Muchas veces los hombres tienden a dejar la elección de los detalles de una boda, como la elección de las flores, las lecturas, los recuerditos y otras cosas al criterio de la mujer, ya sea por sus ideas de que “son cosas de mujeres” o por su falta de tiempo debido al trabajo.




