Cuando se organiza una boda en verano, se tiene mucho cuidado con la selección del lugar, la comida, el vestuario… pero un gran detalle que se descuida es el de las flores. Tal vez confías en utilizar tu flor favorita, ¿pero esa flor está de temporada?
Para evitar malos tragos, es importante cuidar todos los pormenores. Si quieres una boda veraniega las flores que podrías utilizar para embellecer tus ramos y la decoración del salón e iglesia, son:
Girasoles
Los girasoles se asocian con la alegría, la espontaneidad, inmadurez, variabilidad y de acuerdo con la mitología griega significan pasión. Si tu boda será un tanto informal, el girasol es la flor adecuada para acompañarte.
Dalias
Son unas flores muy bellas, generalmente transmiten pasión e impulso, que sería perfecto para el momento de la Luna de Miel, en el que los sentimientos se desbordan. Las dalias son perfectas por si quieres una boda en el jardín o playa, sus diversos colores y atractivo visual hacen de ellas el complemento armónico de una recepción al aire libre.
Rosas de color pastel
La rosa es la flor predilecta para el romanticismo, cuando es de colores más tenues significa crecimiento espiritual y se liga a la felicidad, por ello sería ideal que te vieras rodeada de esta hermosa compañía. Para una boda que sigue lo tradicional, las rosas no pueden faltar, la ternura y su exquisito aroma lograrán crear el ambiente esperado.






