
Tal vez estén por convertirse en padres, o tal vez ya lo sean, pero ese no es motivo para olvidar un aniversario, y mucho menos para hacer a un lado la pasión.
La llegada de un bebé no tiene por qué ser un motivo para dejar a un lado los festejos de aniversario de una pareja, ya sea que esté recién nacido o que apenas venga en camino.
Si el bebé es un recién nacido entre los cero y seis meses de edad, tal vez sea conveniente una cena en casa a la luz de las velas, así no pasarán toda la noche pensando cómo se encontrará .





