Según la tradición, la familia está formada por una esposa, esposo e hijos. Todos los miembros están unidos entre sí, no sólo por lazos sanguíneos, sino afectivos, –amor, respeto, confianza, etc. – En cada familia hay ciertas costumbres, reglas y comunicación que sólo conciernen a los miembros de dicha familia. Éste es el lugar en el cual las personas aprenden a proteger y a ser protegidas, a confiar y a que confíen en ellas. Es el núcleo en el cual crecemos y aprendemos cómo desenvolvernos en la vida cotidiana, de la importancia de la familia.
Expectativas
Al casarte, tienes ciertas expectativas para tu matrimonio; piensas que el mutuo cariño, la compresión y el respeto, serán suficientes para confrontar cualquier problema, situación o cambio.
Esto es así en un gran porcentaje de parejas, pero no lo es para todas. En ocasiones nuestras expectativas son poco realistas.
Por ello, tú y tu pareja deben crear un proyecto de convivencia diaria, adaptándose a las diferentes etapas por las que pasará tu matrimonio.
Construye una buena relación
La falta de interés o de compromiso puede traer problemas. Es importante que cada uno aprenda a escuchar, entender y a considerar las expectativas reales en su relación.
A veces, tus expectativas serán distintas a las de tu pareja. Por eso, es importante la sinceridad y la comprensión para llegar a un consenso, con el cual creen una excelente convivencia y eviten problemas que deterioren su matrimonio.
Las esperanzas con respecto a los hijos y tu pareja, deben ser flexibles, ya que ellos tienen deseos y necesidades diferentes. Una vez que llegan a un acuerdo, deben respetarlo y, siempre escuchar nuevas propuestas.
Hogar
Una vez que haya pasado la boda, los festejos y la luna de miel llegarás a tu casa o departamento en el cual formarás, junto a tu esposo, un hogar. Este es aquel lugar en el cual tú y tu próxima familia se sentirán seguros y tranquilos; compartirán su vida y convivirán cada día. Para que se sientan bien en su nuevo hogar, tú y él deben crear un ambiente sano, de respeto, confianza, comprensión y apoyo. Para que tu hogar tenga un toque personal, puedes decorar la casa de manera acogedora, y crear un espacio sólo para los dos –a parte de la recámara–, escójanlo juntos y hagan de su hogar el lugar al cual desean volver después de un largo día de trabajo.
Hijos
Quizá aún no pienses en tener hijos, sin embargo toma en cuenta que en tu hogar debe haber confianza y respeto para que crezcan en un ambiente sano. De ello dependerá su forma de ser cuando sean grandes, y tu propia tranquilidad. Recuerda que los niños aprenden lo que ven. Si ellos ven que gritas, ellos gritarán; si ven respeto, respetarán. No pienses que por ser pequeños no entienden, simplemente aún no tienen nuestra experiencia. Tampoco esperes a que ellos tengan el nivel de comprensión de un adulto, es uno el que debe estar en su nivel de entendimiento y acoplarnos a su ritmo de vida.






